viernes, 1 de octubre de 2010

Remodelando el pasado...Una forma de mejoras al entorno de los pueblos



Hace un tiempito estaba en Aguadilla con mi chico y amistades, y terminamos por un paraje lo más bonito cerca del pueblo y una de las fuentes más antiguas de allí. Paramos por donde si no me equivoco es el rompeolas, y me dio por contemplar las estructuras antiguas, de gran belleza y valor histórico que, lamentablemente, se encuentran arruinadas ya sea por el paso del tiempo o el abandono de su mantenimiento como estructuras. Me puse a pensar que, lamentablemente, la gente no reconoce su historia, mayormente aquí en Puerto Rico, al parecer, y debido a ello, no se utilizan bien los fondos en restaurar y mantener en pie edificios antiguos tanto en el casco de los pueblos como en sus alrededores y más allá. Me frustra pensar que el dinero se dilapida en estúpidas campañas, bonos y ridiculeces para los miembros ausentes  y no tan ausentes del gobierno, y banalidades varias. Una propuesta que he estado pensando hace ya no tanto, es la restauración de edificios antiguos por parte del municipio al que éstas pertenecen.




Me explico. Entiendo yo que se supone que ya sea ARPE (Autoridad de Regalamentación y Permisos) o el Instituto de Cultura sean quienes se encarguen de ellos, pero como no creo, y hasta dudo que lo hagan, pensé que lo mejor sería que el gobierno autónomo municipal, que tanto se vanagloria en ser 'independiente' del gobierno, se encargue de ello. Sería bueno que cada vez que el año fiscal termine, si sobra cierta cantidad de dinero, en vez de aumentarse el sueldo o desperdiciarlo; deberían ayudar a la infraestructura del casco urbano, y también, del municip[io en general, y que se vea el resultado. ¿Cómo funcionaría ésto? Pues bien, se escogería cierta cantidad de edificios antiguos necesitados de atención de su planta física de entre el gran número de edificios en esos estados, y, dependiendo cúanto se tenga, se va a ayudar a los dueños de dichos edificios (en el caso que los tenga) a arreglarlos y que se conserven en buen estado sin tener que modificarlos de forma drástica (o sea, cosas que no existían y que no deberían estar en el edificio).



 Vamos a poner un ejemplo. Supongamos que en X-Municipio, hay aproximadamente 25 estructuras antiguas que necesitan cambios estéticos y de planta. El municipio contacta a los dueños para ver qué necesitan para mejorarla. De no conseguirse los dueños, el municipio toma cargo de dicha(s) estructrura(s). Ya, a pocos meses antes del cierre de año fiscal, se hace el inventario de cuánto dinero hay para poder rehabilitar ciertas estructuras. Dependiendo el presupuesto sobrante, será la cantidad de estructuras para rehabilitar. Digamos que, entre 5 estructuras, el costo de rehabilitación será de $700,000.  Si el presupuesto sobrante es de aproximadamente $750,000  entonces podemos guardar algo por si las moscas. ¿Buena idea, no?



Lo que me enoja es que, cada vez que paso por donde vivo, o cerca del área urbana, veo mucho edificio antiguo siendo víctima del vandalismo, de la decadencia, de los nidos de palomas y el olvido (más bien, ignoro) de la gente que se supone cuide por el bienestar y buena estética arquitectónica del pueblo. Así es igual en otros pueblos. Como decía una lectura en el examen de español que tomé la semana pasada, 'la falta de balance arquitectónico en las ciudades causa un gran problema en ellas'. Hay que mantener armonía, sin ella, las cosas son un caos.